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Encuesta sobre “Fenómenos Naturales”.
Sexo (marque con una cruz):
Femenino
Masculino
¿Dentro de que grupo de edades estás?
10 a 20
21 a 31
32 a 42
43 a 50
Más de 50
1) ¿Sabe cuál es el concepto de Fenómenos Naturales?
Si
No
2) En caso afirmativo nombre algunos ejemplos.
………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….
3) ¿Dónde ha escuchado sobre el tema?
Escuela
Universidad
T.V.
Radio
Diarios
No ha escuchado sobre el tema
4) “Los Fenómenos Naturales” es un tema:
De interés global
De gran importancia
De ficción
De científicos
Sin importancia e interés
5) ¿Quién crees que es el causante de los Fenómenos Naturales?
Ser humano
Estado
Industrias
Todas las anteriores
NS / NC (no sabe/no contesta)
6) ¿Qué importancia crees que tiene el hombre en la causa de estos fenómenos?
Poca
Mucha
Ninguna
7) ¿Cuáles crees que son las consecuencias de este tema?
Descontrol climático
Catástrofes en pueblos, ciudades, etc.
Inundaciones
Formación de picos montañosos y volcanes
Todas las anteriores
Ninguna de las anteriores
8) El calentamiento global es el principal causante de estos fenómenos:
A) ¿Qué lo causa al calentamiento global?
Contaminación de las empresas
Contaminación de las personas
Contaminación producida por vehículos y aviones
Todas las anteriores
B) ¿Llevas a cabo alguna acción para combatir el calentamiento global?
Si
No
C) Si lleva a cabo alguna acción, ¿cuál sería?
Reciclaje
Ahorro de agua
Ahorro de energía
No utiliza vehículos
Consumo responsable
Otra (especifique)
…………………………………………………………………………………………….
9) ¿Qué papel tenemos en la solución de estos problemas?
Difusión sobre los temas
Crear conciencia
Implementar iniciativas concretas
No existe responsabilidad
Otra (especifique)
………………………………………………………………………………………….....
Gracias por su colaboración.
jueves, 12 de noviembre de 2009
Definición: Fenómeno Natural
La Naturaleza se manifiesta viva de diversas maneras: lluvia, mareas, vientos, sismos, terremotos, geísers, volcanes. Algunas expresiones de la naturaleza son diarias y estamos acostumbrados a ellas, y otras nos conmueven profundamente pues ocurren esporádicamente. Entre las últimas
podemos situar los llamados "desastres naturales" (Tsunami -maremoto-, lluvias prolongadas que traen inundaciones, tornados, etc.), cuya mejor expresión sería "fenómenos naturales peligrosos".
Toda expresión de la naturaleza y actividad de la Tierra es llamada "fenómeno natural",
independientemente de su incidencia al hombre y su forma de vida.
¿Qué es un Desastre Natural?
Es la reciprocidad entre fenómenos naturales de peligro y condiciones humanas vulnerables (viviendas no preparadas para sismos o poblados indefensos ante inundaciones, asentamientos ocurridos en zonas de riesgo, economías bajas, falta de equipos y herramientas de medición y prevención).
Clases de desastres naturales
En la clasificación de desastres naturales se han contado más de veinte, entre ellos brumas, nieblas, granizos, etc., pero los más importantes por su nivel de destrucción en asentamientos humanos son:
Fenómenos Naturales Hidrológicos: oleajes de tempestad, tsunamis, maremotos.
Desastres Meteorológicos: huracanes, tifones, ciclones, granizos, tornados, sequías, nevadas, cambios repentinos de clima hacia el frío o calor excesivo.
Fenómenos Naturales Geofísicos: avalanchas, movimientos sísmicos, erupción de volcanes, aluviones, aludes.
Fenómenos Biológicos: marea roja (sobre la superficie del agua aparecen moluscos que transportan toxinas y alteran la cadena trófica).
Calentamiento global
El calentamiento global es el aumento de temperaturas que se están manifestando en el planeta, por supuesto, esto provocado únicamente por los humanos, y que los científicos han llamado “efecto invernadero”.
Todo esto es producto del exceso de contaminantes principalmente el dióxido de carbono (CO2) el cual en naciones como Norteamérica y algunos países europeos se ha incrementado alarmantemente.
Quizás sea todavía tiempo para hacer algo al respecto, ya que mientras más nos tardemos en ocuparnos de solucionar este asunto las consecuencias serán irreversibles para nosotros y para las generaciones venideras.
Las inundaciones
Son las catástrofes naturales más frecuentes, originadas generalmente por lluvias torrenciales o por deshielos. Provocan varias consecuencias:
Perturban la economía de la región, sobre todo si es agrícola porque, al retirarse, el agua arrastra la capa fértil del suelo. Además, contaminan los suelos y las napas freáticas por lo que se presentan riesgos de epidemias.
Generan aluviones de barro que arrasan lo que encuentran a su paso. Es lo que ocurre en el litoral brasileño, donde los aluviones que descienden de los morros suelen arrasar las villas de emergencia (favelas).
Una de las inundaciones más recordadas por los daños que causó fue la de la ciudad de Florencia (Italia), en 1996. Debido a lluvias torrenciales el río Amo, que la atraviesa, aumentó su caudal y su velocidad (alrededor de 130 km./h), salió de su cauce e inundó gran parte de Florencia. En esta inundación no sólo hubo que lamentar las personas que quedaron sin techo y otros daños económicos, sino también las pérdidas que sufrió la cultura, pues las aguas y el barro entraron a los museos y dañaron más de un millón de cuadros y otros objetos de arte. En nuestro país, la inundación de mayo de 1998 fue considerada la mayor catástrofe de este tipo del siglo XX. Afectó a un tercio de las provincias argentinas situadas a orillas de los ríos Paraná y Paraguay. Las ciudades de Resistencia (Chaco) y Goya (Corrientes) fueron las más afectadas. La inundación de 1999 afectó una de las zonas agrícolas más productivas del país, comprendida por el noroeste de Buenos Aires, nordeste de La Pampa, sur de Córdoba.
Las sequías
No se debe confundir aridez con sequía. La aridez es una condición permanente y las sociedades que viven en los desiertos se han adaptado a ella, realizando las obras necesarias para suplir la falta de agua. En cambio, la sequía es un fenómeno circunstancial o esporádico que provoca un desastre. Las sequías se expanden con mayor alcance y suelen durar más tiempo que los otros fenómenos naturales, por lo que el daño a largo plazo es mayor. Los efectos se extienden a todos los aspectos de la vida, entre ellos:
Falta de agua potable, por la disminución del caudal de ríos y arroyos y el agotamiento de las napas freáticas;
Hacinamiento en las ciudades, debido al éxodo rural a causa de la muerte del ganado por sed y hambre por falta de pasturas. Además, el viento provoca la voladura de los suelos arrastrando su capa fértil;
Crisis económica, el ganado adelgaza por falta de pasturas y baja su precio en el mercado. Además, su debilidad lo hace más vulnerable a las epidemias. También se elevan los precios de los alimentos al perderse las cosechas;
Aumenta la frecuencia de incendios, al elevarse la temperatura y la aridez.
Una de las sequías más importante se registró en El Sahel (África) entre 1969 y 1973. Afectó al sur del desierto del Sahara y produjo un aumento de su superficie (en Mauritania, Senegal, Malí, Burquina, Faso y Chad). Además, murieron más de 200.000 personas de hambre y la mayor parte de los campesinos tuvieron que emigrar por las pérdidas de las cosechas y la muerte del ganado.
Los tornados y los huracanes
Hay dos tipos de vientos fuertes: el tornado y el huracán. Este último tiene distintos nombres según la región: se lo llama ciclón tropical en el Caribe, tifón en el Índico y mar de Japón, baguío en Filipinas y willy-willy en Australia.
Los tornados son tormentas que pueden alcanzan una velocidad de hasta 500 km./hora. Se desplazan sobre los continentes entre los 200 y 500 de latitud en ambos hemisferios, formando una veloz corriente ascendente de aproximadamente 250 m de diámetro. Si se producen sobre las aguas marinas, se llaman trombas y representan un serio peligro para la navegación. Entre los más recientes se destaca la serie de 59 tornados, que, uno tras otro, devastaron inmensas áreas de la planicie central de Estados Unidos, en mayo de 1999, quedando miles de personas sin viviendas. El tornado más fuerte alcanzó un diámetro de un kilómetro, y una velocidad superior a los 200 km./hora.
Los huracanes son violentas perturbaciones que se producen en la troposfera. Se originan por una baja presión atmosférica (de hasta 900 hPa) y giran en forma de espiral alrededor de su centro (ojo del huracán). Son acompañados de fortísimos vientos de hasta 300 km./h, impresionantes trombas de agua (hasta 2.000 litros por m2 en un día), embravecimiento del mar y tormentas eléctricas. Los huracanes se desplazan hacia el oeste, girando luego hacia el norte o hacia el sur cuando penetra en los continentes. Se originan sobre los océanos, entre los 50° y 20° de latitud, cuando la temperatura de las aguas oceánicas es de 270° C o aún mayor. Los vientos que alcanzan velocidades de 200 km./hora rotan en círculos de 500 a 1.800 km. de diámetro, durante varios días o incluso semanas. Los efectos destructivos adquieren su mayor expresión cuando producen inmensos oleajes que se abaten sobre las costas. Si bien los vientos se debilitan al llegar a los continentes, las lluvias que originan pueden causar graves inundaciones. Un huracán muy devastador fue el Mitch, en 1998. A su paso por Centroamérica dejó alrededor de 30.000 muertos y desaparecidos, y cuantiosas pérdidas económicas, ya que destruyó viviendas, puentes, caminos y gran parte de las plantaciones de café y plátanos.
Tsunami
Han causado a lo largo de los años numerosos desastres en comunidades costeras.
Las referencias a estas olas aparecen en tiempos tan lejanos como el de la antigua Grecia y Roma, incluyendo una marejada que azotó al mar Mediterráneo oriental el 21 de julio del 365 y mató a miles de residentes de Alejandría, en Egipto.
26 de diciembre del 2004: el terremoto más poderoso en 40 años causa olas que se desplazan miles de kilómetros para golpear las costas de al menos cinco países asiáticos, matando a unas 3.400 personas y afectando a otros millones.
17 de julio de 1998: un terremoto provoca una marejada que azota la costa norte de Papua-Nueva Guinea, matando a unas 2.000 personas y dejando a otras miles desamparadas.
16 de agosto de 1976, un tsunami mata a más de 5.000 personas en la región del Golfo Moro de las Filipinas.
28 de marzo de 1964: un terremoto de Viernes Santo en Alaska causa una marejada que llega a la mayor parte de la costa de Alaska y destruye tres poblaciones. La oleada mata a 107 personas en Alaska, cuatro en Oregón y 11 en California.
22 de mayo de 1960: una oleada de 11 metros de altura mata a 1.000 personas en Chile y causa daños en Hawai, donde fallecen 61 personas, y en las Filipinas, Okinawa y Japón.
1 de abril de 1946: un terremoto en Alaska provoca un tsunami que destruye el Faro de Cabo Norte, matando a cinco personas. Horas más tarde la marejada llega a Hilo, Hawai, matando a 159 personas y causando daños de millones de dólares. • 31 de enero de 1906: un terremoto devastador sumerge parte de Tumaco, Colombia, y destruye todas las casas de la costa entre Río verde, Ecuador, y Micay, Colombia. Se estiman entre 500 y 1.500 los fallecidos.
15 de junio de 1896: el tsunami Sanriku azota a Japón. Una oleada de más de 23 metros de altura alcanza a una multitud reunida para celebrar un festival religioso, matando a más de 26.000 personas.
27 de agosto de 1883: la erupción del volcán Krakatoa genera una marejada que llega a las costas de la cercana Java y Sumatra, matando a 36.000 personas.
1 de noviembre de 1755: el gran terremoto de Lisboa genera una ola de hasta seis metros de altura que golpea a la costa de Portugal, España y Marruecos. Hay decenas de miles de muertos
Causas
La principal causa es el ser humano y sus actos.
Y esos son:
El no reciclaje de basura.
La deforestación.
Contaminación por desechos industriales.
Los distintos medios de contaminación del agua.
Los incendios intencionales.
La quema de combustibles.
El uso de aerosoles.
El uso de fertilizantes y pesticidas.
Prevenciones
Crear conciencia ciudadana.
No quemar ni talar plantas.
No botar basura en lugares inapropiados.
Regular el servicio de aseo urbano.
Controlar el uso de fertilizantes y pesticidas.
Crear vías de desagües para las industrias que no lleguen a los mares ni ríos utilizados para el servicio o consumo del ser humano ni animales.
Controlar los derrames accidentales de petróleo.
Controlar los relaves mineros.
Reciclar objetos (darle un nuevo uso).
Tomar conciencia de lo que esta sucediendo.
Realizar campañas de apoyo.
Evitar el uso de aerosoles.
Tener sentido de responsabilidad.
Objetivos
Todos deberíamos tener conciencia de lo que nos pasó y de los que nos puede llegar a pasar.
Realizar campañas para informarles a las personas sobre la gravedad de estos fenómenos para responsabilizar a la gente, para que estos tengan una visión diferente de “si total el otro lo hace por que yo no”.
La Naturaleza se manifiesta viva de diversas maneras: lluvia, mareas, vientos, sismos, terremotos, geísers, volcanes. Algunas expresiones de la naturaleza son diarias y estamos acostumbrados a ellas, y otras nos conmueven profundamente pues ocurren esporádicamente. Entre las últimas
podemos situar los llamados "desastres naturales" (Tsunami -maremoto-, lluvias prolongadas que traen inundaciones, tornados, etc.), cuya mejor expresión sería "fenómenos naturales peligrosos".
Toda expresión de la naturaleza y actividad de la Tierra es llamada "fenómeno natural",
independientemente de su incidencia al hombre y su forma de vida.
¿Qué es un Desastre Natural?
Es la reciprocidad entre fenómenos naturales de peligro y condiciones humanas vulnerables (viviendas no preparadas para sismos o poblados indefensos ante inundaciones, asentamientos ocurridos en zonas de riesgo, economías bajas, falta de equipos y herramientas de medición y prevención).
Clases de desastres naturales
En la clasificación de desastres naturales se han contado más de veinte, entre ellos brumas, nieblas, granizos, etc., pero los más importantes por su nivel de destrucción en asentamientos humanos son:
Fenómenos Naturales Hidrológicos: oleajes de tempestad, tsunamis, maremotos.
Desastres Meteorológicos: huracanes, tifones, ciclones, granizos, tornados, sequías, nevadas, cambios repentinos de clima hacia el frío o calor excesivo.
Fenómenos Naturales Geofísicos: avalanchas, movimientos sísmicos, erupción de volcanes, aluviones, aludes.
Fenómenos Biológicos: marea roja (sobre la superficie del agua aparecen moluscos que transportan toxinas y alteran la cadena trófica).
Calentamiento global
El calentamiento global es el aumento de temperaturas que se están manifestando en el planeta, por supuesto, esto provocado únicamente por los humanos, y que los científicos han llamado “efecto invernadero”.
Todo esto es producto del exceso de contaminantes principalmente el dióxido de carbono (CO2) el cual en naciones como Norteamérica y algunos países europeos se ha incrementado alarmantemente.
Quizás sea todavía tiempo para hacer algo al respecto, ya que mientras más nos tardemos en ocuparnos de solucionar este asunto las consecuencias serán irreversibles para nosotros y para las generaciones venideras.
Las inundaciones
Son las catástrofes naturales más frecuentes, originadas generalmente por lluvias torrenciales o por deshielos. Provocan varias consecuencias:
Perturban la economía de la región, sobre todo si es agrícola porque, al retirarse, el agua arrastra la capa fértil del suelo. Además, contaminan los suelos y las napas freáticas por lo que se presentan riesgos de epidemias.
Generan aluviones de barro que arrasan lo que encuentran a su paso. Es lo que ocurre en el litoral brasileño, donde los aluviones que descienden de los morros suelen arrasar las villas de emergencia (favelas).
Una de las inundaciones más recordadas por los daños que causó fue la de la ciudad de Florencia (Italia), en 1996. Debido a lluvias torrenciales el río Amo, que la atraviesa, aumentó su caudal y su velocidad (alrededor de 130 km./h), salió de su cauce e inundó gran parte de Florencia. En esta inundación no sólo hubo que lamentar las personas que quedaron sin techo y otros daños económicos, sino también las pérdidas que sufrió la cultura, pues las aguas y el barro entraron a los museos y dañaron más de un millón de cuadros y otros objetos de arte. En nuestro país, la inundación de mayo de 1998 fue considerada la mayor catástrofe de este tipo del siglo XX. Afectó a un tercio de las provincias argentinas situadas a orillas de los ríos Paraná y Paraguay. Las ciudades de Resistencia (Chaco) y Goya (Corrientes) fueron las más afectadas. La inundación de 1999 afectó una de las zonas agrícolas más productivas del país, comprendida por el noroeste de Buenos Aires, nordeste de La Pampa, sur de Córdoba.
Las sequías
No se debe confundir aridez con sequía. La aridez es una condición permanente y las sociedades que viven en los desiertos se han adaptado a ella, realizando las obras necesarias para suplir la falta de agua. En cambio, la sequía es un fenómeno circunstancial o esporádico que provoca un desastre. Las sequías se expanden con mayor alcance y suelen durar más tiempo que los otros fenómenos naturales, por lo que el daño a largo plazo es mayor. Los efectos se extienden a todos los aspectos de la vida, entre ellos:
Falta de agua potable, por la disminución del caudal de ríos y arroyos y el agotamiento de las napas freáticas;
Hacinamiento en las ciudades, debido al éxodo rural a causa de la muerte del ganado por sed y hambre por falta de pasturas. Además, el viento provoca la voladura de los suelos arrastrando su capa fértil;
Crisis económica, el ganado adelgaza por falta de pasturas y baja su precio en el mercado. Además, su debilidad lo hace más vulnerable a las epidemias. También se elevan los precios de los alimentos al perderse las cosechas;
Aumenta la frecuencia de incendios, al elevarse la temperatura y la aridez.
Una de las sequías más importante se registró en El Sahel (África) entre 1969 y 1973. Afectó al sur del desierto del Sahara y produjo un aumento de su superficie (en Mauritania, Senegal, Malí, Burquina, Faso y Chad). Además, murieron más de 200.000 personas de hambre y la mayor parte de los campesinos tuvieron que emigrar por las pérdidas de las cosechas y la muerte del ganado.
Los tornados y los huracanes
Hay dos tipos de vientos fuertes: el tornado y el huracán. Este último tiene distintos nombres según la región: se lo llama ciclón tropical en el Caribe, tifón en el Índico y mar de Japón, baguío en Filipinas y willy-willy en Australia.
Los tornados son tormentas que pueden alcanzan una velocidad de hasta 500 km./hora. Se desplazan sobre los continentes entre los 200 y 500 de latitud en ambos hemisferios, formando una veloz corriente ascendente de aproximadamente 250 m de diámetro. Si se producen sobre las aguas marinas, se llaman trombas y representan un serio peligro para la navegación. Entre los más recientes se destaca la serie de 59 tornados, que, uno tras otro, devastaron inmensas áreas de la planicie central de Estados Unidos, en mayo de 1999, quedando miles de personas sin viviendas. El tornado más fuerte alcanzó un diámetro de un kilómetro, y una velocidad superior a los 200 km./hora.
Los huracanes son violentas perturbaciones que se producen en la troposfera. Se originan por una baja presión atmosférica (de hasta 900 hPa) y giran en forma de espiral alrededor de su centro (ojo del huracán). Son acompañados de fortísimos vientos de hasta 300 km./h, impresionantes trombas de agua (hasta 2.000 litros por m2 en un día), embravecimiento del mar y tormentas eléctricas. Los huracanes se desplazan hacia el oeste, girando luego hacia el norte o hacia el sur cuando penetra en los continentes. Se originan sobre los océanos, entre los 50° y 20° de latitud, cuando la temperatura de las aguas oceánicas es de 270° C o aún mayor. Los vientos que alcanzan velocidades de 200 km./hora rotan en círculos de 500 a 1.800 km. de diámetro, durante varios días o incluso semanas. Los efectos destructivos adquieren su mayor expresión cuando producen inmensos oleajes que se abaten sobre las costas. Si bien los vientos se debilitan al llegar a los continentes, las lluvias que originan pueden causar graves inundaciones. Un huracán muy devastador fue el Mitch, en 1998. A su paso por Centroamérica dejó alrededor de 30.000 muertos y desaparecidos, y cuantiosas pérdidas económicas, ya que destruyó viviendas, puentes, caminos y gran parte de las plantaciones de café y plátanos.
Tsunami
Han causado a lo largo de los años numerosos desastres en comunidades costeras.
Las referencias a estas olas aparecen en tiempos tan lejanos como el de la antigua Grecia y Roma, incluyendo una marejada que azotó al mar Mediterráneo oriental el 21 de julio del 365 y mató a miles de residentes de Alejandría, en Egipto.
26 de diciembre del 2004: el terremoto más poderoso en 40 años causa olas que se desplazan miles de kilómetros para golpear las costas de al menos cinco países asiáticos, matando a unas 3.400 personas y afectando a otros millones.
17 de julio de 1998: un terremoto provoca una marejada que azota la costa norte de Papua-Nueva Guinea, matando a unas 2.000 personas y dejando a otras miles desamparadas.
16 de agosto de 1976, un tsunami mata a más de 5.000 personas en la región del Golfo Moro de las Filipinas.
28 de marzo de 1964: un terremoto de Viernes Santo en Alaska causa una marejada que llega a la mayor parte de la costa de Alaska y destruye tres poblaciones. La oleada mata a 107 personas en Alaska, cuatro en Oregón y 11 en California.
22 de mayo de 1960: una oleada de 11 metros de altura mata a 1.000 personas en Chile y causa daños en Hawai, donde fallecen 61 personas, y en las Filipinas, Okinawa y Japón.
1 de abril de 1946: un terremoto en Alaska provoca un tsunami que destruye el Faro de Cabo Norte, matando a cinco personas. Horas más tarde la marejada llega a Hilo, Hawai, matando a 159 personas y causando daños de millones de dólares. • 31 de enero de 1906: un terremoto devastador sumerge parte de Tumaco, Colombia, y destruye todas las casas de la costa entre Río verde, Ecuador, y Micay, Colombia. Se estiman entre 500 y 1.500 los fallecidos.
15 de junio de 1896: el tsunami Sanriku azota a Japón. Una oleada de más de 23 metros de altura alcanza a una multitud reunida para celebrar un festival religioso, matando a más de 26.000 personas.
27 de agosto de 1883: la erupción del volcán Krakatoa genera una marejada que llega a las costas de la cercana Java y Sumatra, matando a 36.000 personas.
1 de noviembre de 1755: el gran terremoto de Lisboa genera una ola de hasta seis metros de altura que golpea a la costa de Portugal, España y Marruecos. Hay decenas de miles de muertos
Causas
La principal causa es el ser humano y sus actos.
Y esos son:
El no reciclaje de basura.
La deforestación.
Contaminación por desechos industriales.
Los distintos medios de contaminación del agua.
Los incendios intencionales.
La quema de combustibles.
El uso de aerosoles.
El uso de fertilizantes y pesticidas.
Prevenciones
Crear conciencia ciudadana.
No quemar ni talar plantas.
No botar basura en lugares inapropiados.
Regular el servicio de aseo urbano.
Controlar el uso de fertilizantes y pesticidas.
Crear vías de desagües para las industrias que no lleguen a los mares ni ríos utilizados para el servicio o consumo del ser humano ni animales.
Controlar los derrames accidentales de petróleo.
Controlar los relaves mineros.
Reciclar objetos (darle un nuevo uso).
Tomar conciencia de lo que esta sucediendo.
Realizar campañas de apoyo.
Evitar el uso de aerosoles.
Tener sentido de responsabilidad.
Objetivos
Todos deberíamos tener conciencia de lo que nos pasó y de los que nos puede llegar a pasar.
Realizar campañas para informarles a las personas sobre la gravedad de estos fenómenos para responsabilizar a la gente, para que estos tengan una visión diferente de “si total el otro lo hace por que yo no”.
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